La Cirugía estética

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Cuando se trata del cuerpo, nos olvidamos que este puede participar del arte, convertirse en un objeto de naturaleza estética (que apela a las sensaciones, las emociones y no a la funcionalidad). En cambio, la mayoría de las personas ven al cuerpo como un organismo que sólo se reduce a cumplir con funciones. Aquellos que por suerte aún saben apreciar al cuerpo y su belleza, entenderán el gran poder que puede suscitar la corporalidad en la sensibilidad de las personas. La cirugía plástica ha ayudado a que más personas pueden hacer de sí una obra de arte andante, y a que muchas otras transformen sus vidas volviéndose atractivas y exquisitas para los sentidos, tanto propios como ajenos.

Gracias a que esta rama de la medicina se concretó no hace más de un siglo, en la actualidad es posible intervenir en el cuerpo propio, reconfigurarlo y redefinirlo con el auxilio de especialistas y cirujanos cuya labor debería ser considerada como una de las artes que más impacto ha tenido en nuestro tiempo. Hablando con mayor especificidad, el tema a tratar en esta ocasión es la cirugía estética, la cual, se ha popularizado en básicamente todo el mundo, puesto que su aparición implicó un parte aguas en el ámbito de las prácticas quirúrgicas.

Pese a que el hombre ha incursionado desde hace milenios en la medicina y en las actividades propias de un médico, como las cirugías, no fue sino hasta hace poco que esta ciencia y arte se desarrolló íntegramente, diversificándose, especializándose, ampliando sus conocimientos y técnicas.  Todo ello gracias al empeño de aquellos personajes ilustres cuya vida dedicaron a la comprensión del cuerpo humano. Entre ellos, los cirujanos merecen especial atención, pues son estos los que efectúan las más diversas labores, en cuyas manos están las vidas de las personas.

Ahora bien, las cirugías pueden ser agrupadas en dos ramas: la primera agrupación designa a aquellas prácticas cuya finalidad es optimizar, sanar y reparar  el organismo, es decir, mejorar y reestablecer la funcionalidad del cuerpo; la segunda agrupación designa a aquellas que no tienen una finalidad relativa a las funciones sino que intervienen en los cuerpos para reconstruirlos, redefinirlos, volverlos atractivos, por ejemplo, a cirugía plástica (en otras palabras, estas operaciones tienen un fin estético).

Dediquémonos al segundo grupo. La cirugía plástica procede de la palabra griega Plastikos, que significa, moldear, dar forma a algo. Hay mucho sentido entendido de esta manera, pues este tipo de cirugía está dirigida a moldear  el cuerpo, corrigiendo problemas congénitos o surgidos por accidente, e inhibiendo el envejecimiento prematuro. La cirugía estética podría ser definida como un tratamiento que busca transformar los cuerpos por procedimientos quirúrgicos para hacerlos más llamativos, gustosos para la sensibilidad. De esta manera se logran contrarrestar los cambios corporales ocasionados por la vejez y eliminar aquellos aspectos que nos desagradan de nuestros cuerpos o nos hacen sentir incómodos.

Por medio de las cirugías con tendencias a lo estético, pueden ser reparados diversos problemas y malestares: las arrugas en la cara que pueden desaparecerse con blefaroplastia y ritidectomía; cicatrices antiestéticas dejadas por heridas o marcas de acné; senos pequeños en el caso de las mujeres y grandes en el caso de los hombres; anomalías en los genitales; orejas imperfectas, etc.  Estos son tan sólo algunas de las dificultades que pueden ser solucionadas por medio de esta cirugía (la cual, como puede verse, comprende a diversos procedimientos quirúrgicos).

Aquellas personas que saben qué es lo que desean, que comprenden la importancia que tiene la imagen para las relaciones sociales y personales, que saben las expectativas e implicaciones que tiene someterse a una operación estética, esas personas son excelentes candidatos para ser tratados por la cirugía plástica. En cambio, aquellos que poseen expectativas irreales, que poseen problemas mentales, traumas y obsesiones por su cuerpo,  que son imposibles de satisfacer, no son buenos candidatos para ser intervenidos. Por tal motivo, le sugerimos que esté bien preparado, pues solicitar una cirugía estética es una decisión muy importante que transformará sustancialmente su vida.

Antes de ser tratado por alguna de las cirugías plásticas con fines estéticos, es necesario que le informe a su cirujano sobre el estado de su salud, tanto presente como pasado, así como sus hábitos, pues con esta información el médico determinará si posee las condiciones necesarias para ser intervenido. Esto se realiza tan sólo para evitar complicaciones durante y después de ser realizada la operación. En toda cirugía, siempre queda una cicatriz, aunque puede disminuirse en gran medida su visibilidad. Todo depende de la profesionalidad del cirujano y el compromiso del paciente. Las cicatrices no se pueden eliminar por completo, pero si su médico es excelente (como los que laboran en Clínica Armonía) estas podrán volverse imperceptibles.

La cicatrización no es tan rápida como la gente piensa pues puede llevar de 6 hasta 12 meses, según el tipo de cirugía que haya sido realizada. En los primeros 10 días se deben evitar los movimientos bruscos, ya que pueden dañar las suturas y generar complicaciones. Sin embargo, después de 60 días puede volver a su ritmo normal de vida. Siga con atención las sugerencias que le haga su médico cirujano, pues estas tienen la intención de que todo el proceso se efectúe con los mejores resultados. ¿Quiere que le digamos cuál es la mejor opción en el interior de León, Guanajuato? Clínica Armonía, por supuesto. Se trata de un centro de cirujanos donde se realiza quizás la mejor cirugía estética en nuestro país. Usted mismo puede visitar nuestras instalaciones para comprobarlo.

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Por El Equipo de Marketing